No podemos cambiar el mundo!

Muchas veces hemos tenido un sueño, perseguido una meta, trabajado duro por un propósito loable, magnífico…Muchas veces en medio del cansancio, del afán, de todo el trabajo que implica alcanzar ese objetivo, ya estamos en nuestra mente imaginando el éxito, el reconocimiento, el orgullo que sentirá nuestra familia o la cara que pondrá nuestro competidor más próximo, entonces una sonrisa enorme de satisfacción se dibuja en nuestro rostro. Pero al cabo del tiempo, simplemente los resultados no se dan, no hay éxito, no hay aplausos, no obtenemos el resultado, y en nuestra cabeza y corazón se forma una tormenta espesa de pensamiento que nos atribulan y nos enferman. Surgen muchas preguntas, por qué? Qué hice mal? Maldiciones hacia mí, mi trabajo u otros, y juicios terribles.
Pero pocas veces nos detenemos a mirar desde la distancia la situación: nos habíamos fijado metas muy altas, tal vez no era el momento; o por el deseo de disfrutar de los premios, perdimos la paciencia y todo lo quisimos ya, sin gozarnos el proceso; que tal vez debía tardar años no semanas; o simplemente, nuestra ambición pudo más que nuestra sensatez!

Si supiéramos fluir con la vida, aprender a trabajar por nuestros sueños, pero quitando de en medio las expectativas y simplemente gozarnos el día a día, sin una meta específica en términos de reconocimiento de terceros, en cifras o distinciones, seguramente los resultados serían mejores. Pues siempre excederían cualquier cosa que pudiésemos imaginar. Empezar por un ladrillo y ver maravillados cómo se juntan con el otro y el otro…al final, dar unos pasos atrás y ver la magnífica casa construida. No esperar elevar un castillo admirado por todos y obtener tan solo una mansión. O tal vez, sólo sea necesario entender que no podemos cambiar el mundo con nuestra fuerza humana, que no somos súper héroes sino  que tenemos fuerzas limitadas y necesitamos ir a un ritmo lento pero feliz! 

Imágenes para relajar

Y para que no todo sean teorias y palabras, aquí te dejo unas hermosas imágenes para relajar tu mente. Deten tu trabajo o actividad, suelta por un momento el cuerpo, siéntate cómodamente, respira profundo, desconecta la mente y observa por un momento. Luego cierra los ojos y sumérgete en la imagen, como si estuvieras allí. Practícalo varias veces al día, en los momentos de mayor estrés. Verás cuán efectivo es! Elige tu favorita y proponte a liberarte de las cadenas del estrés!

Por qué combatir el estrés

Todos los cambios químico-físico-fisiológicos, ya previamente tratados en la entrada “Qué es y qué causa el estres? Conocer el enemigo para comprender la importancia de controlarlo!”, traen como consecuencia inevitable la aparición de enfermedades, que son abiertamente atribuidas al estrés. Tanto que, la legislación colombiana, acepta como derivadas de este fenómeno, patologías como síndrome del colon irritable, úlcera péptica, hipertensión arterial, ansiedad y depresión, infarto del miocardio y otras  urgencias cardiovasculares y enfermedad acido péptica severa. Adicionalmente, la literatura sobre el tema menciona otras enfermedades como el lumbago, la cefalea tensional, reumatismo, artritis o diabetes, obesidad, hipercolesterolemia, hiperlipidemia, síndromes múlti-sintomáticos.

Además de la manifestación a nivel físico, la tensión también se presenta a nivel emocional y mental, como lo sugiriera  Sw. Satyananda Saraswati en un discurso en Italia sobre el estrés. Él comentaba que el ser humano es afectado por una tensión triple: muscular, mental y emocional, originados en nuestra estructura física y mental y afecta a todos los demás sistemas del cuerpo, llegando también a desencadenar enfermedades y padecimientos en los tres niveles.

Somos seres esencialmente sanos, nos hemos alejado de nuestra raíz, de la naturaleza, de nuestro ser interior, pero podemos volver a lograr esta unidad. La enfermedad, de cualquier índole, o los síntomas como tal, son solo un llamado a cambiar el rumbo.

Así como la vida moderna a traído consigo la tensión, paralelamente se han creado “remedios” para el alivio del estrés que van desde lo más trivial y momentáneo como masajes `relajantes´, hasta ayudas psiquiátricas, que tratan la tensión, especialmente la mental, y sus patologías  derivadas, de forma irreversible y agresiva con la persona. Sin embargo, ninguno de estas curas ha logrado trabajar este padecimiento desde su fuente, por lo que su alivio no deja de ser solamente sintomático y temporal.

Así que buscar erradicar el estrés desde su causa, a través de un análisis riguroso que conlleve a cambios internos, como el autocontrol, meditación, yoga, tai-chi, etc., y efectivos cambios externos, que incluya cambiar de rutinas, de modos de trabajo, distribuir tiempos, responsabilidades, delegar, renunciar a frentes de trabajo, etc., es necesario para evitar dejarse consumir por el mal de este siglo. Manos a la obra, empieza a trabajar por el mejor de todos tus trabajos: Tú felicidad!

Estrés en el trabajo

El estrés en el trabajo no es exclusivo de cargos ejecutivos o de empresas multinacionales, no tiene estrato y al contrario, se presenta en cualquier persona, a todo nivel y en cualquier tipo y tamaño de empresa. En Canadá por ejemplo, una encuesta de salud nacional a Gerentes de Recursos Humanos mostró que el estrés, con un 56%, encabeza la lista de los riesgos a la salud laboral, seguido de la salud mental (35%), tabaquismo (35%) e hipertensión arterial (35%). En la Unión Europea, el estrés laboral es uno de los principales problemas para la salud y la seguridad, pues casi el 25% de los trabajadores se ven afectados por él, y los estudios indican que entre un 50% y un 60% de las bajas laborales están relacionadas con el mismo.

El estrés es el primero en esta lista por una buena razón: los niveles de estrés más altos elevan los costos asociados a índices de ausentismo hasta en un 19%, los costos por discapacidad en un 30% y los costos de facturación hasta en un 40%. Además, los problemas de salud mental derivados del estrés también son el origen detrás del 85 % de las reclamaciones de incapacidad a largo plazo. Tal como lo muestra la encuesta sobre el tema realizada en Canadá.

Más allá del costo laboral que implica para empresas -por la indudable afectación en rendimiento, productividad,  compromiso, cumplimiento de objetivos, costos, tanto a nivel de individuo como de empresa-, y para sistema de salud, por los costos de incapacidades y tratamientos de enfermedades derivadas, más allá de las cifras y estadísticas está la realidad que vivimos día a día, el sufrimiento humano, la baja calidad de vida, familias divididas, niños creciendo solos o maltratados, soledad, ansiedad, angustia…en fin, mil y un consecuencias negativas a partir de situaciones laborales de estrés mal manejadas o desbordadas.


La pregunta es cuándo los responsables de recursos humanos, las empresas y los estados afrontarán esta “epidemia” y tomarán medidas realmente efectivas al respecto. Pero mientras esto sucede, nos corresponde a cada uno de nosotros identificar el nivel de estrés, las consecuencias en nuestro cuerpo y en nuestra vida, y tomar medidas efectivas que nos recuperen el disfrute del trabajo, la salud física y emocional, el equilibrio y la vida misma!

Bendecir los alimentos y volver a alimentarnos como nuestros ancestros!

Volver a lo básico y a lo natural es un mandato que hemos escuchado en los últimos años de forma repetida. Un consejo que sin duda alguna nos ayudará de manera importante en nuestra lucha con el estrés. Volver a nuestros ancestros, a nuestras abuelas implica, en lo que a la toma  de nuestros alimentos se refiere, tomarnos el tiempo necesario para alimentarnos, volver al ritual respetuoso de alimentar nuestro cuerpo; comer para vivir, no vivir para comer; usar ingredientes frescos, sin químicos; usar cereales, verduras y frutas, jugos naturales, hierbas aromáticas para condimentar, no aditivos industriales; preparar nuestros alimentos y disfrutar el proceso, pero no sándwiches y hamburguesas, los alimentos de esta era, sino sopas, recetas típicas, ensaladas. No dejar que esas recetas de nuestras abuelas se pierdan con las carreras de hoy. Por lo menos un domingo cada mes, propongámonos a comer adecuadamente!

En medio de tanta contaminación, nuestro cuerpo también está contaminado con los alimentos que nos vemos obligados a tomar en esta era del estrés, así que mediante este ritual sagrado de la alimentación preparada con amor, y tomada con tiempo, en medio de conversaciones agradables y risas de la familia, también desintoxicamos nuestro cuerpo y nuestro espíritu!

Finalmente, los invito volver a bendecir nuestros alimentos, no como un tema religioso, sino de agradecimiento, respeto  y reverencia a esos frutos de la naturaleza, a las vidas de animales sacrificados para alimentarnos, al trabajo de muchas seres que pusieron esos frutos en nuestra mesa. Además también como un tema energético, pues como demuestra  las investigaciones de Masaru Emoto y de la física cuántica, la bendición sincera puede cambiar y vitalizar  el agua, y de la misma manera, los alimentos que entran en nuestro cuerpo, programándolos para saciarnos, nutrirnos y llenarnos de vitalidad, energía y salud. 
Así que volvamos a disfrutar el preparar, bendecir y tomar nuestras comidas con el amor de nuestras abuelas!

Relajándonos con nuestros sentidos!


A veces nuestra idea de relajación es ir a un lugar especial y lejano, a veces fuera de nuestro presupuesto o de nuestra realidad. Olvidamos que tenemos 5 herramientas valiosas con nosotros, que podemos usar en cualquier instante para ayudar a nuestra mente a desconectarse, escaparse a ese lugar mágico en donde nuestro ser físico es liberado del estrés. Es más, podemos pasar 8 horas en un spa exclusivo en las Islas Vírgenes, pero si nuestra mente no se desconecta, la relajación verdadera nunca llega a suceder. Así que usemos nuestros sentidos para ello, y el poder de nuestra mente, de forma positiva:

1.   Ver: En medio de nuestro día a día fijemos nuestra vista en un objeto que nos relaje, puede ser una hermosa fotografía de un paisaje, una rosa que esté en el escritorio, etc. Respiramos profundo y cerramos los ojos, sintiendo el perfume, las olas, el viento, vivenciando ese momento especial. Esta es una forma de proyectar y programar la mente con estímulos visuales.

2.   Oler: Esa misma rosa del escritorio, o cualquier aroma que nos agrade y nos relaje, lo podemos tener en una vela, o cualquier elemento aromatizante. Igual, lo olemos, cerramos los ojos y nos trasladamos con esa respiración profunda al campo de lavanda o al bosque. También, podemos armar en nuestro hogar un sitio de relajación con este aroma, para que nos reciba luego de un día muy agitado.

3.   Degustar: Si hay un sabor especial, ya sea el dulce de leche, el chocolate, en fin, démonos un espacio de 5 minutos para sentir el sabor, escapando un momento del bullicio y del afán, pero saboreando y sintiendo cada elementos gustativo de ese placer que nos estamos dando! Obviamente, es un bocado y disfrutado en forma lenta, no un paquete entero o un kilo de chocolate.

4.   Escucha: Esa música relajante que disfrutas, o baila sólo en tu casa tu canción favorita cantándola como en concierto. O también, sal al parque, cierra los ojos y escucha a los pájaros y su canto, mientras te relajas con la naturaleza. También puedes tocar un instrumento, así no lo hagas bien, verás que en ese instante te escapas y vuelas!

    Toca: El tacto lo puedes usar como ancla para relajarte en medio de cualquier situación tensionante. Ya sea un paño pequeño de terciopelo, o una piel, una pluma. El pétalo de la rosa de tu escritorio. En casa, acariciar a tu mascota o a un peluche. Aquí cabe el automasaje, los abrazos y la jardinería. Este es un sentido que complementa maravillosamente a los demás. Inténtalo!

Estresado? Controla lo que comes

Se ha hablado mucho de la importancia de la dieta y el ejercicio a la hora de afrontar el estrés y sus consecuencias, pero la realidad es que no tenemos claridad acerca de cuáles son los alimentos benéficos. Al contrario, normalmente bajo situaciones tensionantes corremos a refugiarnos en los llamados “levanta muertos”, esos remedios de emergencia que usamos para ‘relajar’ de forma rápida, engañando al cerebro, pero que a la larga contribuyen más al estrés y nos causan enfermedad. Luego lo primero es reducir, o eliminar, el uso de estos elementos, como azúcares, cigarrillo, cafeína, alcohol, y en general, todos los alimentos que consumamos en exceso y con ansiedad.

Hay 5 alimentos que la Dra. Sara Gottfried, un médico integral de Harvard, recomienda por ayudar efectivamente al cuerpo a ‘desestresarse’:

1.     Remolachas. Este vegetal rojo es buena fuente de folato (vitamina Bc) que ayuda al sistema nervioso y al hígado, el cual se congestiona durante periodos de estrés.
2. Té verde: Se ha demostrado que los anti-oxidantes que contiene ayuda con los síntomas fisiológicos del estrés, así como a controlar la tendencia genética a padecerlo, a través del gen COMT(catecol-O-metiltransferasa).
3.     Salmón: Los Omega 3 que contiene este pez, reduce el nivel de cortisol, la conocida hormona liberada, junto con la adrenalina, en momentos de estrés y responsable, entre otros, del manejo de la presión arterial, el metabolismo y los niveles de energía, y que en exceso resulta perjudicial.
4.  Aguacate: Fuente de potasio, es excelente para las glándulas suprarenales, responsable de la liberación de las hormonas del estrés.
5.    Chocolate negro: Por fin algo rico, dirás! Pues si, es una gran fuente de magnesio y anti-oxidantes, relaja los vasos sanguíneos, reduce la presión arterial y ha demostrado bajar el cortisol, la hormona del estrés. Ojo: El chocolate negro tiene menos azúcar que el tradicional.  

Sin embargo, recuerda, todo con moderación y de forma equilibrada, introduce aceite de oliva, más pescados, frutas, verduras y nueces a tu dieta. Actúa, trabaja en ti, comprométete y libérate del estrés, pues también eres lo que comes!