Relajándonos con nuestros sentidos!


A veces nuestra idea de relajación es ir a un lugar especial y lejano, a veces fuera de nuestro presupuesto o de nuestra realidad. Olvidamos que tenemos 5 herramientas valiosas con nosotros, que podemos usar en cualquier instante para ayudar a nuestra mente a desconectarse, escaparse a ese lugar mágico en donde nuestro ser físico es liberado del estrés. Es más, podemos pasar 8 horas en un spa exclusivo en las Islas Vírgenes, pero si nuestra mente no se desconecta, la relajación verdadera nunca llega a suceder. Así que usemos nuestros sentidos para ello, y el poder de nuestra mente, de forma positiva:

1.   Ver: En medio de nuestro día a día fijemos nuestra vista en un objeto que nos relaje, puede ser una hermosa fotografía de un paisaje, una rosa que esté en el escritorio, etc. Respiramos profundo y cerramos los ojos, sintiendo el perfume, las olas, el viento, vivenciando ese momento especial. Esta es una forma de proyectar y programar la mente con estímulos visuales.

2.   Oler: Esa misma rosa del escritorio, o cualquier aroma que nos agrade y nos relaje, lo podemos tener en una vela, o cualquier elemento aromatizante. Igual, lo olemos, cerramos los ojos y nos trasladamos con esa respiración profunda al campo de lavanda o al bosque. También, podemos armar en nuestro hogar un sitio de relajación con este aroma, para que nos reciba luego de un día muy agitado.

3.   Degustar: Si hay un sabor especial, ya sea el dulce de leche, el chocolate, en fin, démonos un espacio de 5 minutos para sentir el sabor, escapando un momento del bullicio y del afán, pero saboreando y sintiendo cada elementos gustativo de ese placer que nos estamos dando! Obviamente, es un bocado y disfrutado en forma lenta, no un paquete entero o un kilo de chocolate.

4.   Escucha: Esa música relajante que disfrutas, o baila sólo en tu casa tu canción favorita cantándola como en concierto. O también, sal al parque, cierra los ojos y escucha a los pájaros y su canto, mientras te relajas con la naturaleza. También puedes tocar un instrumento, así no lo hagas bien, verás que en ese instante te escapas y vuelas!

    Toca: El tacto lo puedes usar como ancla para relajarte en medio de cualquier situación tensionante. Ya sea un paño pequeño de terciopelo, o una piel, una pluma. El pétalo de la rosa de tu escritorio. En casa, acariciar a tu mascota o a un peluche. Aquí cabe el automasaje, los abrazos y la jardinería. Este es un sentido que complementa maravillosamente a los demás. Inténtalo!

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