1 1.Escucha a tu
cuerpo. Si tu cuerpo muestra síntomas de estrés, como dolores físicos, malas
digestiones, dolores de cabeza, cansancio físico y mental, irritabilidad, es
momento que hagas un alto en el camino antes que sea demasiado tarde. Ante todo
evita recurrir a la toma de medicamentos frecuentes, los cuales solo debes usar
para emergencias, más bien, cambia tus hábitos y acércate a la
naturaleza y a un estilo de vida más natural y simple.
2. Evalúa y toma
acción. Una vez hayas escuchado las señales de alerta, toma acciones reales
frente a tu estrés, pues si solo te quejas y no tomas medidas, sólo contribuyes
con energía negativa a incrementar el problema: reevalúa tu carga de trabajo o
tu agenda y disminuye el ritmo, analiza si tienes sobre tus hombros demasiadas
tareas y delega, retírate de grupos o cursos. Piensa en tu salud y
actúa a tiempo!
3. Respira! Si en tu
momento de mayor estrés tan sólo cierras los ojos y te enfocas en tu
respiración natural mientras la vas haciendo más lenta, logras muchísimo por tu
control y calma. Si además de eso, en algunos momentos del día respiras de
forma abdominal (que se infle tu abdomen en la inhalación) contando 21
respiraciones o bien, concentrándote en el paso del aire por la garganta y la
haces sonar suavemente, verás como te vas serenando cada vez más. La
respiración calma la mente y relaja el cuerpo, haz de eso una benéfica rutina
diaria!
4. Haz una actividad que te distraiga. La mejor, sin duda, sería un deporte o al menos una larga caminata por un parque dos o tres veces a la semana, pero si no eres más bien sedentario, intenta con alguna actividad como la pintura, un coro de música, cualquier manualidad, escribir, visitar museos, en fin, cualquier plan que te haga disfrutar, reir y sobre todo que te saque de la rutina. Hazla si es posible cada semana o tantas veces al mes como puedas!
5. Cree, ten fe, confía. Ten momentos de meditación, oración, reflexión, lo que te venga mejor y según tus creencias. Crea un hábito diario de ello. Está comprobado científicamente que a las personas que confían y entregan sus preocupaciones a un Ser Superior tienen mejores resultados de recuperación de la salud y evitan enfermedades. Además, mediante estas técnicas le das un alivio a tu mente agitada. La mejor hora del día es temprano en la mañana o al caer la tarde.
6. Cuida tu alimentación: Cuando estamos estresados recurrimos equivocadamente a alimentos que contribuyen con nuestra tensión corporal como cigarrillo, dulces o café. Intenta alimentarte en tu peor semana de estrés con pescados, frutas y verduras, frutos secos, como almendra o maní, infusiones, té verde, jugos naturales, agua pura. Tu cuerpo está contaminado con el medio ambiente y tu entorno agobiante, así que el alimento que le brindas debe contribuir a desintoxicarlo, aportándole vitaminas, minerales y antioxidantes naturales. También tómate tu tiempo para comer, lejos de la oficina, disfrutando los alimentos y masticando adecuadamente. Intenta la desintoxicación de tu cuerpo, disfruta de tus comidas por una semana y notarás la diferencia!
7. Desconéctate: A media mañana, o media tarde, en algún momento del día luego de una reunión estresante, o un arduo trabajo en computador, tómate un tiempo para caminar un poco, estirarte, mirar por la ventana, disfrutar un agua aromática de frutas, escuchar y cantar una canción que te guste, ver un video o fotos que te hagan reír. Ojo: Nunca lo hagas en tu puesto de trabajo, mientras recibes llamadas o lees mails. Deja que tu mente por unos instantes se escape y desconecte dos o tres veces al día!
4. Haz una actividad que te distraiga. La mejor, sin duda, sería un deporte o al menos una larga caminata por un parque dos o tres veces a la semana, pero si no eres más bien sedentario, intenta con alguna actividad como la pintura, un coro de música, cualquier manualidad, escribir, visitar museos, en fin, cualquier plan que te haga disfrutar, reir y sobre todo que te saque de la rutina. Hazla si es posible cada semana o tantas veces al mes como puedas!
5. Cree, ten fe, confía. Ten momentos de meditación, oración, reflexión, lo que te venga mejor y según tus creencias. Crea un hábito diario de ello. Está comprobado científicamente que a las personas que confían y entregan sus preocupaciones a un Ser Superior tienen mejores resultados de recuperación de la salud y evitan enfermedades. Además, mediante estas técnicas le das un alivio a tu mente agitada. La mejor hora del día es temprano en la mañana o al caer la tarde.
6. Cuida tu alimentación: Cuando estamos estresados recurrimos equivocadamente a alimentos que contribuyen con nuestra tensión corporal como cigarrillo, dulces o café. Intenta alimentarte en tu peor semana de estrés con pescados, frutas y verduras, frutos secos, como almendra o maní, infusiones, té verde, jugos naturales, agua pura. Tu cuerpo está contaminado con el medio ambiente y tu entorno agobiante, así que el alimento que le brindas debe contribuir a desintoxicarlo, aportándole vitaminas, minerales y antioxidantes naturales. También tómate tu tiempo para comer, lejos de la oficina, disfrutando los alimentos y masticando adecuadamente. Intenta la desintoxicación de tu cuerpo, disfruta de tus comidas por una semana y notarás la diferencia!
7. Desconéctate: A media mañana, o media tarde, en algún momento del día luego de una reunión estresante, o un arduo trabajo en computador, tómate un tiempo para caminar un poco, estirarte, mirar por la ventana, disfrutar un agua aromática de frutas, escuchar y cantar una canción que te guste, ver un video o fotos que te hagan reír. Ojo: Nunca lo hagas en tu puesto de trabajo, mientras recibes llamadas o lees mails. Deja que tu mente por unos instantes se escape y desconecte dos o tres veces al día!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario