Terapia Angelical


Estamos acostumbrados a ver a los Seres de luz, entre ellos los ángeles, como meros elementos de la religiosidad, de pronto oímos su mención en algunos versículos bíblicos, quizás alguna oración les rezamos cuando niños o tal vez llegamos alguna vez a pedirles su protección en alguna situación; pero cuando vamos descubriendo el poder de su guía, su compañía, sus regalos, su apoyo, es inevitable aceptar su existencia real y tangible, y de paso, ver la espiritualidad separada de dogmas religiosos, como un maravilloso regalo presente en nuestras vidas.

Los ángeles son "mensajeros de Dios" y Dios sólo quiere cosas buenas y grandiosas para nosotros, tanto que desde antes de encarnarnos en este plano, nos asigna uno o dos ángeles de la guarda, para que sean nuestra guía espiritual. Pero como no los reconocemos, nunca les pedimos nada y no los dejamos por tanto, actuar en nuestra vida, pues ellos requieren de nuestro permiso y no intervienen, a no ser que estemos en peligro de muerte y no sea nuestro momento.

Así que el reconocerlos, comunicarnos con ellos, saber quizás su nombre, pedirles ayuda y consejo como al mejor de los amigos, es algo que traerá equilibrio y paz a nuestras vidas; pues nos llevan de la mano por un camino de aprendizaje, en donde nos enseñan el verdadero valor de la vida, la naturaleza, nuestra misión en este mundo. También, que no todo con lo que soñamos está hecho para nosotros, pues si una puerta se cierra, es porque otra abierta nos espera, la importancia del perdón y muchas más cosas valiosas. 

Los arcángeles, con sus distintas "especialidades" están también disponibles siempre que los llamemos: Miguel, el protector, limpia espacios y mentes, nuestro apoyo en emergencias mecánicas o eléctricas y guía en nuestra misión; Rafael, el sanador y compañía en nuestros viajes; Uriel, nuestro apoyo en catástrofes, temas de dinero o climáticos. Gabrielle, el arcangel de la comunicación, de los proyectos y la fertilidad. Chamuel, el arcangel del amor, nos ayuda con nuestras ansiedades, a descubrir nuestra misión y materializar nuestros deseos; Azrael, ayuda a las almas en el paso de este plano al hogar, y en el duelo a los que quedan. Metatrón, el ángel de los niños, en fin...Todos están para ayudarnos en cualquier momento de nuestra vida y si no recordamos, cuál de ellos sería el indicado según la situación, simplemente pensar en ellos o pedir la ayuda de los ángeles, será suficiente para tenerla al instante. 

En una terapía angelical, lo que hacemos es buscar un espacio y un momento para recibir su guía. Esta comunicación puede darse directamente al paciente, en forma de imágenes, símbolos o sensaciones, en el momento de la consulta o aún después de ella, o a través del terapeuta, quien lo comunica al paciente, analizando entre los dos el mensaje entregado. 

Déjense cubrir por sus alas de luz!


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